En todo, amar y servir

Todos los países tienen su folklere. Es, pues, normal y aun deseable que Haití tiene el suyo.

viernes, mayo 15, 2009

Cómo surgió el vodú haitiano

El vodú es una religión que se originó a partir de las creencias que poseían los pueblos que fueron trasladados como esclavos desde el África Occidental y del contacto de estas creencias con la religión cristiana propia de los esclavistas. Se trata de una variante teísta de un sistema animista, provisto de un fuerte componente mágico. Por su vinculación directa con la cosmología y los sistemas de creencias neolíticos, su estudio resulta de gran interés en el campo de la paleoantropología. El vudú se cuenta entre las religiones más antiguas del mundo, a caballo entre el politeísmo y el monoteísmo.
El tráfico de esclavos hacia América produjo un fuerte fenómeno de sincretismo entre esta compleja y bien esquematizada religión y las creencias cristianas de los esclavistas, así como con las religiones nativas de los lugares adonde se transportó a los esclavos. De aquí surgiría el vudú haitiano y un gran número de derivativos: la Regla de Ocha o Santería en Cuba, la Santería en República Dominicana, el Candomblé, la Umbanda y Kimbanda en Brasil, así como las manifestaciones africanistas en Puerto Rico y los demás países del área del Caribe, etcétera. Algunos de estos derivativos han llegado a Europa en décadas recientes, sobre todo de la mano de emigrantes retornados.

lunes, diciembre 22, 2008

El vodú haitiano




El vodú haitiano

Según datos oficiales un 80% de los haitianos son católicos, un 10% es protestante y el restante 10% tiene otras creencias. Sin embargo se estima que paralelo a toda creencia religiosa el pueblo haitiano casi en su mayoría es practicante del vodú. Y efectivamente ese dato pudo ser confirmado por zona 5. Recorriendo diversas iglesias católicas de Puerto Príncipe se observa que en su mayoría que todas están abarrotadas de haitianos fieles al cristianismo. ¿Qué ocurre entonces con el vudú asociado tradicionalmente a brujería y gritos satánicos?

Yo pienso que se han creado muchos prejuicios de percibir ese vodú desde afuera como algo demoníaco, como algo diabólico cuando en esencia es una herramienta para la existencia. Así lo asume el haitiano y por eso puede mezclar de una manera tan particular también todas las creencias del vodú y toda esa forma de vida con lo que son las tradiciones católicas que llagan desde el occidente.

El vodú y el catolicismo
Se trata de dos creencias que conviven una al lado de la otra y que el haitiano católico parece compartir sin conflicto con las prácticas vuduistas.

Se da esa dicotomía, se da esa dualidad. Es lo que llamamos también antropológicamente sincretismo que igual el caso dominicano se da en Haití donde entonces podemos convivir, donde se encuentra una persona que va a la iglesia católica, participa en todas las celebraciones de la iglesia católica, pero cuando sale de allí y en su casa va a tener su altar y luego en la noche viene una ceremonia de vudú porque el vodú le permite un contacto más directo con su problemas cotidianos: con su problema de soluciones de salud, de trabajo, de una búsqueda sentimental, emocional, problema de familia, etc.

Sin embargo algunos sacerdotes voduistas consideran que el vudú y el catolicismo no son compatibles. A pesar de que durante el mandato del sacerdote católico y ex presidente Jean Bertrand Aristid se oficializó la práctica del vodú, todavía continúa siendo un tanto clandestino, incluso sus prácticas negadas por muchos haitianos.

Significado de la palabra vodú
La palabra vodú significa espíritu y efectivamente de eso se trata la ceremonia, de convocar lo que se conoce como loases (los loa), y mediante de ofrecimiento de comida y el sacrificio de diversos animales horrados antepasados de quien solicite el ritual.

¿Quién rige el culto vodú?
El culto vudú está regido por un sacerdote conocido en creol como hugán el cual se hace acompañar por un equipo de sacerdotisas o mambosas. Participa también un grupo de aspirantes o iniciados en la ceremonia vodú. Aunque ésta es la parta de la fiesta que se aprecia, días previos el sacerdote prepara diversos platos y aperitivos que son colocado en hueco debajo del altar y que se supone son consumidos por los muertos a los se les ofrece el ritual.

La limpieza de los animales antes del sacrificio
La importancia que tiene es que tú le estás dando comida un ser muerto, tú compras un animal y lo matas para ese difunto que tú sabes que come ese animal, pues es normal bañarlo porque uno se baña. La limpieza es muy importante porque del mercado se compran todos les animales sucios, hay que bañarlo porque no se puede preparar la comida con lo sucio.
La música, el alcohol y el sacrificio
La música y el alcohol están presentes durante toda la conmemoración. Los tambores incluso los músicos son parte de la acción. La danza sube hasta su máximo expresión y los caballos de misterios comienzan a recibir las descargas de los seres poseyéndolos.

Entonces llega el momento de mayor excitación cuando uno de los participantes poseído por el espíritu del gran toro inicia el sacrificio de los animales: gallinas, gallos, un toro y degollamiento de un chivo cuya sangre es ofrecida a los loases.

El ofrecimiento de la sangre
Precisamente el aspecto de la sangre y el sacrificio de animales es la parte más criticada del ritual vodú haitiano. Es ese sentido el sociólogo José Rodán Márbol considera como propio de todas las religiones. Esta forma de creencia se sustentaba también en los sacrificios de animales, había los sacrificios de los corderos y se utilizaba también la sangre como tal. Entonces, luego lo que pasa es que al institucionalizarse la iglesia católica se comenzó a utilizar el vino como sustituto de la sangre y también la hostia como un sustituto de la carne. Entonces es simplemente una modalidad distinta de concebirse esas ofrendas, también ha sido tradicionalmente en todas las religiones, o sea mayormente en todas las religiones originarias, el sentido que tenía la sangra como un elemento vital de la existencia del ser humano y también los sacrificios de animales, muchas tenían sacrificios de seres humanos incluyendo hijos.

La gran fiesta de la noche
Al final de la tarde los animales sacrificados son cuidadosamente preparados por un grupo de mujeres. La gente se va a sus casas y en la noche para la gran fiesta donde se come y se bebe hasta el día siguiente. Así es el vodú, una combinación mística donde lo terrenal y lo espiritual se alternan buscando respuestas más allá de un razonamiento lógico, una forma de búsqueda existencial en África, en Haití y en zonas de la República Dominicana donde es practicado desde los tiempos de la esclavitud.

Un Dios único y universal
Como en el catolicismo, en el rito del vodú se hace ayuno también porque les gusta a los espíritus cuando la gente reza y es por eso que el ayuno es muy recomendable. El vodú es jerarquizado también. Entes de hablar o llamar a un espíritu hay que hablar con el Jefe Supremo que es Dios. El vodú haitiano no se reza a los espíritus o Loases como algunos lo creen, sino se habla con ellos, se conversan, se les pide un favor, son mensajeros e intermediarios entre el hombre y Dios. Pues, se reza a un sólo Dios, el jefe del universo. Los voduistas siempre siguen al Gran Jefe Supremo, porque el verdadero voduista no hace la maldad, está allí para ayudar a la gente en sus problemas, es decir es un servidor de Dios. En realidad no hay espíritu malo, es como un daimon, es una fuerza neutra, depende de la canalización, u orientación que uno le da. Hay espíritus que no hacen la maldad aunque se lo pidan. El servicio del vodú es un servicio universal no tiene raza ni color.

domingo, diciembre 21, 2008

El veve en el vodú haitiano






La importancia y rol del VEVE en el vodú haitiano

En el presente trabajo trataré de resaltar la importancia de un elemento indispensable del vodú haitiano. Es lo que se llama comúnmente veve. A señalar que eso no significa que existe solamente en el vodú haitiano, sino más bien me limitaré en la búsqueda de su importancia específicamente en el vodú haitiano. También me parece importante señalar que este trabajo no es una investigación basada en libros, sino que se fundamenta en la asistencia de algunas ceremonias de vodú haitiano y en entrevistas.

Para realizar este trabajo yo asistí a varias ceremonias de vodú haitiano en diferentes bateyes de la República Dominicana, organizadas por unos hugán (sacerdotes vodú) que no me han autorizado publicar sus nombres. Durante esas ceremonias, por la ayuda de un amigo, tuve la suerte de hablar con esos sacerdotes: hugán o bòcò (sacerdotes) y mambosas (sacerdotisas). También tuve la oportunidad de entrevistar a muchas otras personas en esas ceremonias. A demás de esas ceremonias, yo hablé con muchas otras personas haitianas que siguen siendo muy piadosas o fieles de esta religión popular haitiana aunque están viviendo fuera de su propio territorio. Lo sorprendente es que hay una coherencia increíble en lo que dicen ellas.

Pero la persona clave para realizar esta investigación fue la Reverenda Mambo Manzè Dantò, pero su nombre verdadero es, con su permiso, Johanne Florent. Ella me atendía con mucha alegría y con una atención sorprendente, muy dispuesta a darme informaciones después de explicarle a ella la importancia de esta investigación para nosotros como haitianos y especialmente para el vodú haitiano que muchas veces los ignorantes clasifican como demoníaco. Entonces, yo le demostraba a ella que cuando damos a conocer esa cultura y religión popular seremos más libres para practicarla dondequiera que estemos. Pero antes de todo, traté de hacerme amigo de ella para poder hablar con más confianza. Y aun después de la investigación nos quedamos amigos. Todo eso fue un proceso un poco largo porque yo no quería apresurarle para evitar que no me dé las informaciones con reservas.
Mi agradecimiento especial a ella, en nuestro lenguaje creol yo diría: yon gwo kout chapo pou li. Y también a todos los que, con mucho entusiasmo y libertad, aceptaron conversar conmigo y darme las informaciones.

La posición del altar

Manzè Dantò me confía que, en una de las diferentes entrevistas que tenía con ella, que sus abuelos y sus padres tenían su rito de vodú. Su abuela materna era de Jamaica y servía a Hogú. Su abuelo paterno era de África, específicamente de Burkina Faso. Su madre ofrecía a los espíritus una comida que se llama “chaca”, según ella es una comida que no se come sólo, hay que compartirla, porque dice ella que cuando tu la compartes tu haces que la persona participe en tus ofrendas, porque el espíritu que come “chaca” es un espíritu trabajador que le gusta compartir, nunca come sólo.

Ella, Manzè Dantò, tiene su altar personal o privado en su habitación desde la edad muy temprana como a los nueve años, seguro porque sus parientes lo poseían también. Como ella es de campo, tenía que mudarse a la ciudad después de sus estudios primarios y se mudó con su altar porque dice ella que representa su alma, su fuerza, su protector. También se mudó con su altar aquí en Santo Domingo. Normalmente el altar debe tener su habitación propia, pero por escasez de espacio ella lo coloca en el cuarto donde duerme.

Cada año realiza una ceremonia pero la fecha es un poco variada a veces por la escasez de recursos. La fecha se varía entre enero y febrero. Pues, viendo el problema de prejuicio que muchos dominicanos tienen del vodú haitiano y por miedo de que le tratan de bruja, ella prefiere tener sus ceremonias en Haití en su pueblo llamado Jacmel, una ciudad situada en la parte Sureste del país. Sin embargo, dentro de su casa hace lo que se llama la ofrenda. Hace una fiestita e invita a sus amigos de confianza. Pero muchas veces, muchos dominicanos vecinos le visitan a ella por una razón u otra. A veces ella no quiere trabajar para ellos por miedo. Pero ella me dice que les resuelve con la promesa de que no lo van a divulgar. También dice que les resuelve sobre todo porque el vodú haitiano es (un servicio) universal, es decir no le importa ni color, ni raza, ni lengua. Siempre que sea un ser humano hay que servirle. Manzè Dantò cree que es un poder, un don que Dios le da, como muchos otros, para hacer su servicio y servir a los demás.

En el vodú haitiano el altar es una cosa muy preciosa y sagrada, por eso es muy delicada. El altar no se mueve por cualquier mera rezón. En las ceremonias voduistas haitianas el altar que se pone afuera en las ceremonias no es, ni puede ser, el verdadero altar del dueño de la ceremonia porque es muy sano y frágil. El altar que se ve afuera se prepara especialmente para la ceremonia y para colocar las ofrendas y las imágenes de los santos. Las ofrendas consisten en las comidas y bebidas que le gustan a cada espíritu.

Tipos de ofrendas durante la ceremonia

En el altar se pone cántaro o tinajita, maíz, mentas, sirope de caña de azúcar, flores, perfumes, etc... Todo tipo de comidas que comen los espíritus en el rito del vodú haitiano. Manzè Dantò dice que manera obligatoria tiene que poner maíz en su altar porque es lo que como su espíritu. A veces, sin que sea una ceremonia, cocina algo para los espíritus, por ejemplo, carne de cerdo frita. Esa comida es muy peligrosa, si antes de sacar la comida del espíritu un adulto come de esa comida tendrá gran problema, hasta que puede morir fácilmente. Si es un niño no hay problema. Pero para el adulto si no le mata va a pagarlo por la ofrenda de un animal asignado por el espíritu. También en las ceremonias voduistas haitianas no se come la cabeza de ningún animal ni peces. Por ejemplo, en una ceremonia si el espíritu Guedé le ofrece a uno arenque y come la cabeza tendrá que devolver 10 arranques más. El espíritu Bosú come comida azada. Los espíritus femeninos, dice ella, se encuentran más en los ríos, sobre todo en las manantiales y en las matas de almendra. Pero los espíritus masculinos llamados espíritus fuertes viven en el mar, como hogú feray, etc...

Las imágenes o santos

A señalar que en sus ritos el vodú haitiano se relaciona mucho o más bien se apoya sobre la iconología cristiana también. Y ¿por qué?

Recordamos que en la época colonial los colonos impedían a los esclavos de practicar sus cultos religiosos imponiéndoles la religión europea, el catolicismo. Entonces, cada vez que los colonos celebraban un santo de la Iglesia católica, los esclavos se subían a las lomas y celebraban sus divinidades dando impresión de que estaban celebrando el mismo santo que los colonos porque ellos no sabían los idiomas de los esclavos. Para poder comunicar entre ellos, los esclavos crearon un idioma común que es el creol.

A señalar que por ello cada santo católico representa también un Loa. Eso explica porqué los practicantes vuduistas también rezan los santos católicos y los celebran en la misma fecha que cristianos católicos. En algunas ceremonias, a veces, no se coloca muchos santos si no los cuales que se necesita. Por ello, a menudo, están como agrupados porque cada uno tiene su función particular. Hasta hoy día la influencia de la Iglesia católica sigue siendo muy importante en el vudú haitiano como en el vodú dominicano. A pesar de que los vuduistas veneran o rezan a los santos católicos pero al mismo tiempo tienen también otros Espíritus relacionados a esos santos que celebran en los días de fiestas del calendario litúrgico católico. Les presento, por ejemplo, algunos santos católicos con sus equivalentes en el vodú haitiano; es decir que se celebra en el catolicismo los santos, en el vodú celebran otras divinidades o Loases.

Santos católicos ------------------------Divinidades voduistas
San Juan Bautista---------------- ------------------Ti Jan
Nuestra Sra. Del Carmen---------- -----------------Dantò
San Santiago----------------------------------------Ogú Feray
San Lázaro------------------------ -----------------Legba
San Miguel------------------------ -----------------Agaú
Santo Gerald--------------------- ------------------Barón

La simbología: los veve

En la práctica del vodú haitiano, muchas veces el veve es mal entendido por los observadores superficiales; y desconocido por muchos otros. Sin embargo tiene una importancia capital en la práctica del vodú hasta que algunos afirman que es el pulmón de la práctica de esta religión popular.

El vodú no se apoya únicamente sobre la iconología cristiana. Tiene también una simbología que le es propia y que expresa en lo que se llama comúnmente el veve. Los veve son varios. Son dibujos simbólicos trazados en líneas geométricas con tiza, pero más habitualmente con ceniza o harina, por los cuales se representa los espíritus durante las ceremonias.

Se manifiestan bajo diversas formas dependiendo de la presencia del Loa que se quiere evidenciar. También, es preferiblemente sobre ellos que se deposita o se pone las ofrendas y el sacrificio que es un animal. Los veve, como de la cultura totémica, son ejemplos evidentes de la supervivencia de tradiciones religiosas africanas e indígenas.

Al dibujar un veve, el hugán (el sacerdote) parece gozar de una gran libertad en cuanto a los detalles artísticos (estrellas, volutas, lazo) que embellecen su obra, con tal que haga aparecer bien los motivos generales que permiten reconocer del primer vistazo la loa evocada.

La producción de un veve es un momento apasionante y de una intensa espiritualidad. Muchas veces, el hugán nos hace pensar al respeto temeroso que domina todo fiel católico al momento consagración donde el sacerdote católico levanta la Santa Eucaristía u Hostia. Porque de igual manera, ante la piadosa actitud de un hugán, al terminar la realización de un veve, los fieles u adeptos bajan respetuosamente los ojos. Como los veve representan los Loas, a veces la gente dibuja uno en un pergamino y lo llevan en su bolsillo dondequiera que pasen como protección.

Definición y materiales

Resulta importante, ante todo, tratar decir qué es un VEVE. En el vodú haitiano el VEVE consiste en un dibujo que se hace o se traza en el suelo cuando se está realizando una ceremonia voduista, o sea dondequiera que haya una importante actividad de vodú. Lo hacen con harina, café molido, ceniza, harina de maíz y sirope o jarabe. El material con que se traza un VEVE va depender del espíritu que representa porque generalmente cada VEVE se relaciona o es la representación de un espíritu o Loa. Pues, muchas de las ceremonias de vodú- todas las que tienen un carácter de cierta importancia- comienzan por el trazo de un VEVE, lo cual es símbolo del espíritu que se quiere invocar más particularmente.

Origen del veve

Según Manzè Dantò, “nosotros los haitianos venimos de varias tribus africanas, y hasta ahora no podemos identificar de cuál vinimos realmente”.
En cuanto a la historia u origen de este elemento del vodú existen varios planteamientos; pero a mi parecer caben dos hipótesis por la simple razón que en ellas se coinciden más personas durante mis tiempos de investigación. La primera afirma que el veve habrá llegado en la Isla con llegada de los esclavos africanos. Pero, la segunda argumenta que fueron los Tainos que lo transmitieron a los esclavos africanos al llegar a la Isla porque dicen que en las primeras ceremonias de los esclavos no se trazaba el veve. Entonces, en este caso ¿cuál de esos dos planteamientos se resiste a un análisis a la luz de la verdad? En cuanto a la averiguación de la veracidad o credibilidad de esos planteamientos, dejemos este tema para una indagación más pertinente o más profundizada. Sin embargo, lo que nos interesa en este presente trabajo es la importancia o el rol del VEVE en el vodú haitiano.

El Veve, la clave en toda ceremonia importante

En todas las investigaciones que he realizado mediante diálogos y entrevistas con gentes voduistas se revela que el VEVE tiene un vínculo muy estrecho con los espíritus que comúnmente llaman loas en el vodú haitiano. El VEVE, como ya se ha dicho más arriba, siempre se traza al principio de cualquier ceremonia voduista de cierto carácter serio o importante porque para los practicantes se entiende como un poder que los pone en contacto con los espíritus, se considera como un código de cada Loa; por todo eso revela muy importante el trazo de los VEVE al comienzo de las ceremonias. Muchas veces se traza el veve de Papá Legbá al principio de las ceremonias por ser una Loa muy cercano del ser humano. Como San Pedro, es el que abre la puerta del mundo de los espíritus a los seres humano.

Puesto que el VEVE es el comienzo de toda ceremonia seria y un código que pone en contacto con los Loas no se traza de cualquier manera ni con cualquier material porque cada VEVE tiene una forma, una figura, una estructura y requiere materiales bien específicas según el tipo de Loa que simboliza.


Lo más curioso del trazo de un VEVE es que dicen que se ha de darle vida, es decir se tiene que hablar trazándolo porque creen que la palabra es el principio de todo y es la que da vida ya que dice la Biblia en Juan 1, 1-4:"1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Él era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho. 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres". También es el momento en que se le puede pedir al Loa en cuestión lo que quieren de él ya que una vez que se le monta el dueño de la ceremonia ya no tiene su control para hacerle peticiones, es el Loa el que está actuando en ese momento, por eso se requiere hacer las peticiones trazando los VEVE.

¿Cómo se trazan los VEVE?

Ordinariamente el veve se traza en el suelo, en el centro de lo que comúnmente se llama (honfor), es decir, el templo donde se realiza la ceremonia. Para realizar el veve, el sacerdote, o a quien se le toca hacer, se procede de manera siguiente: se pone de pie, las piernas distanciadas y con el cuerpo inclinado hacia delante. De la mano izquierda aguara un recipiente-un plato blanco o una media calabaza llamada “cui”- contenido de la harina de maíz; a veces es un servidor que le aguara el plato. De la mano derecha va cogiendo de pequeñas pizcas de esta harina que él deja fluir entre los dedos la arena con la regularidad de un reloj. De la misma manera que un artista se usa de un pincel o un lápiz, así él traza las líneas de su dibujo.

Como hemos visto, se trata de un trabajo que requiere una coordinación perfecta de los movimientos, una gran flexibilidad (nunca se ha de ni arrodillarse ni agacharse), el sentido de la utilización del espacio y una seguridad o garantía del trazo que es muy difícil a obtener ya que la mano se queda siempre a una cierta distancia del suelo y no dispone de ningún apoyo. Habrá de añadir que la iluminación de los templos es, muy pocas veces, suficiente, que el suelo nunca es perfectamente unido, plano y que la menor ilegalidad puede hacer desviar el trazo. Sin embargo, es extremadamente raro que un VEVE necesite correcciones y, nunca me ha dicho escuchar ni ver que un sacerdote voduista está obligado de borrar uno para recomenzarlo por completo

¿Quién puede trazar un veve y cómo se aprende?

Como Señora Johanne Florent, alias Manzè Dantò, muchas personas aprenden a trazar veve en los sueños por algún espíritu según lo me contaron muchos; o sea por sus padres. Por ejemplo, Manzè Dantò me contó que sabía realizar algunos veve desde pequeña en las ceremonias de sus padres después de un sueño que tuvo en el cual vio a alguien que le enseñaba a trazar veve. Hoy día ella es una gran experta en dibujar veve.

En estos tipos de ceremonias los VEVE se efectúan generalmente por el hugán (sacerdote), o por el mambo (sacerdotisa). Pero a veces se le confía también este papel o trabajo a un iniciado de menos importancia que sepa trazar los veve, por ejemplo a los jefes o tocadores de tambores que son a menudo excelentes “tiradores de harina” en imágenes que les son familiares.

Efectos psicológicos

La jefa (mambo) de una ceremonia, a la que yo asistí, me explicó cómo que un VEVE puede tener muchos efectos psicológicos sobre un paciente o cualquier persona. La persona que va a la casa de un sacerdote voduista o un curador serio para una consulta, o sea una gente que busca curación, surte, soluciones a sus problemas, etc., tiene que sentirse bien y libre psicológicamente. A veces, la persona pueda tener prejuicios, malas impresión o miedo de la realidad voduista. En caso que la persona se encuentre en un uno de estos estados mencionados el trabajo no podrá realizar porque eso requiere la fe, disponibilidad y libertad psicológica. A menudo, en casos parecidos los VEVE desempeñan un papel psicológico sobre la persona porque su forma, su estética tiende a sacar el miedo, relajar el espíritu y la mente de igual manera como dice César Mella en cuanto a oraciones en un templo: ponen la mente vaga en ideales de amor y de paz. Y tranquilizan los aparatos y sistemas del organismo.

Algunos veve principales del vodú haitiano

Damballah y Aïda Wédo

Así se evoca ordinariamente Damballah y Aïda Wédo por el dibujo (veve) representando una tambora rada de cada lado de lo cual se estira una culebra a la manera de un arco de circunferencia. Las dos colas se encuentran en la base de la tambora, mientras que las dos cabezas se elevan un poco por encima del instrumento. El conjunto del dibujo se presenta bajo la forma de un huevo.

Erzulie Fredda Dahomey

En cuanto al veve de Erzulie, se debe poder reconocer claramente un corazón cuadriculado a través de todos los ornamentos superfluos. Pues, Erzulie Fredda Dahomey es la diosa del amor. Su veve es esencialmente compuesto de un corazón a cuadros, cada cuadro y punto representan una fuerza lista o dispuesta a explotar. En la cumbre la estrella vudú y dos medias de luna, por fin el báculo de Legbá, espíritu solar por excelencia. El amor es, pues, dado por la reunión de principios masculino y femenino, la unión del agua y del fuego. Los largos bucles sobre los lados simbolizan la necesidad de equilibrio, ningún principio debe predominar.
En la base del veve se nota, los cuernos invertidos del Aries. Erzulie “camina” sobre el número dos (dos estrellas), simboliza de la ambivalencia.

Los Marassa

Los Marassa son espíritus gemelos. Su veve, extremadamente complicado, marca la importancia del lugar que ocupan en la mitología vodú. Se puede notar, en el centro, los dos huevos, símbolo de la hermandad o hermanamiento, cada uno de ellos tiene cuernos de Aries. Se nota también diez estrellas y cuatro puntos, en total catorce, “número” de los Marassa. Este número (dos por siete, 2x7) nos hace saber el doble aspecto del sagrado que implica a la vez protección y peligro.

Hogú Shango

Todos los Hogú son dioses de la guerra y del fuego. Shango es no solamente servido en Hait,í sino en Cuba y, bajo el nombre de Xango, en el Codomblé brasileño. Se dice que traza el camino de los vuduistas, destruyendo a machetazos las zarzas o vetas que les impedirían progresar en la vía iniciática. Su veve esta hecho de dos banderas entrecruzadas (la roja de los Hogú y los colores de la República) delimitando el signo de la andrógina y se le culmina de una machete o de sable de caballería, recuerdo de los combates para la independencia. En la base, se encuentra los relámpagos de la tormenta. Loa Hogú “camina” sobre el número siete que representa pues un dinamismo total. Se dice que si ponen el sable de Hogú delante de un niño de siete días o años de edad él será un guerrero valiente.

Conclusión

A modo de conclusión, a partir de todo lo que se ha dicho más arriba se puede entender que el veve es ineludible en el vodú haitiano. Su importancia es capital. Se puede decir que el veve se considera como la puerta de entrada de las ceremonias importantes del vodú haitiano. El trazo del veve ya dice a ya practicante cuál están invocando. El veve tranquiliza la mente de la gente por su estructura y su belleza. Por fin, se puede decir que el veve es clave en cualquier ceremonia importante de vodú haitiano.

Como en el catolicismo, En el rito del vodú se hace ayuno también porque les gusta a los espíritus cuando la gente reza y es por eso que el ayuno es muy recomendable. Antes de hablar o llamar a un espíritu hay hablar con el Jefe Supremo que es Dios. El vodú haitiano no se reza a los Loases como algunos lo creen, sino se habla con ellos, se conversan, se le pide un favor, son mensajeros e intermediarios entre el hombre y Dios. Pues, se reza a un solo Dios, el jefe del universo. Los vuduistas siempre siguen al Gran Jefe Supremo, porque el voduista no hace la maldad, está allí para ayudar a la gente, es decir el que se respeta y a Dios. No hay espíritu malo, es como un daimon, es una fuerza neutra, depende de la canalización que uno le da. El servicio vodú es un servicio universal no tiene reza ni color. A pesar de todo lo que piensa la gente el vodú haitiano es una religión monoteísta.

lunes, abril 21, 2008

Vodú y Catolicismo

Vodú y Catolicismo, semejanzas


A la gente de Hollywood, no le gustaría darse cuenta de que el vodú tiene tendencias comunes con el catolicismo. Las dos religiones creen en un ser supremo. En el Vodú un "Loa" es el equivalente a un "santo" en la religión católica. Es una persona muerta que vivió una vida excepcional. Las dos religiones creen que existe una vida después de la muerte. La persona después de la muerte se convierte en un "loa," o un espíritu. ("Loa" con mayúscula es el ser supremo.) Como una práctica de la ceremonia religiosa, las dos religiones hacen un sacrificio que simboliza la carne y la sangre (Davis 76). Las dos creen que existen los espíritus invisibles malignos. El santo patrón de los católicos corresponde al "met tet," o el "amo de la cabeza" de la religión vudú. El vodú cree en un alma con cinco componentes. Está la carne mortal, el espíritu de la carne y una estrella del destino. Además, la gente que practica el vodú cree que hay dos partes del alma. Hay un gran angel de la guarda y un pequeño angel de la guarda. El pequeño se va del cuerpo durante el sueño y cuando la persona está endemoniada durante un ritual "Loa." (Es un ritual para honrar al ser supremo.) Según los feligreses, es posible que la brujería maligna pueda hacer daño o capturar al angel pequeño cuando está fuera del cuerpo. Según los practicantes, se puede meter el alma capturada en una jarra (Davis 222).


El sacerdote voduista, de costumbre, besa el suelo. La tierra no sólo se besa delante de los hombres y los dioses, también delante de los objetos santos. Cada vez que en un rezo se pronuncia en numbre de un loa protector, entonces todos se inclinan tres veces hacia el suelo y lo besan. En ese sentide el papa Juan Pablo II practicaba un antiguo rito vodú, el del beso del suelo en sus viajes.

La historia

La historia

El vodú es un ejemplo del sincreticismo africano en las Américas (Dobbin 133). Empezó en Africa antes del comienzo de la trata de esclavos. El vodú que conocemos hoy, con todo el ministerio, se empezó en Haití durante la colonización francesa. La gente que estableció en las colonias tenía miedo del vodú y, por eso, rompió la unidad de las tribus africanas. Los miembros de las tribus africanas tenían que residir aparte de sus compañeros. Este aislamiento, fue un problema para los colonizadores porque sus esclavos, que vinieron de todas partes, se unieron a través del hilo común del vodú (Teish 173). Había muchos rasgos bien diferentes entre los esclavos, pero en muchos casos, la única característica común era el vodú.


Los esclavos africanos colaboraron para desarrollar el vodú porque el vudú de cada tribu era un poco distinto. Es, por ejemplo, es como los bautistas de hoy, un bautista del norte practica su religión de una manera diferente a un bautista que vive en el "Bible Belt," o en el sur de los EEUU donde impera un fundamentalismo protestante. Por eso, los esclavos empezaron a mezclar sus ritos con otros, modificando las costumbres de las tribus diferentes. Este mezlcó las costumbres del fon, los ibos, los congos, los senesgaleses, los libaneses, los etíopes y otros grupos africanos. Por esta razon, una religión nueva nació: el vodú afro-caribeño. Los líderes de las colonias tenían miedo de la unidad africana que el vodú construyó. Por eso, se prohibía el vodú, pero los esclavos lo practicaban en secreto. El miedo estaba justificado porque en 1791, unidos por el vodú, la gente de Haití se rebeló y ganó su independencia (Teish 173). El miedo hacia la religión vodú no está justificado hoy, porque la asociación con la magia negra es una creación de Hollywood, y no es un rasgo verdadero del vodú.


Hoy, más de 60 milliones de personas practican el vodú. Hay religiones muy parecidas al vodú en Sudamérica, se llaman "Umbanda," "Macumba," "Quimbada," y "Candomble." Son las variaciones mezcladas del vodú de las tribus africanas (Brandon 28-29). Hoy, se dice que hay dos tipos de vodú, hay vodú en Benin, Haití, la República Dominicana, Cuba y las zonas de los EEUU donde se trasladaron los refugiados de Haití. El segundo tipo es el vodú peligroso e imaginario que construyó Hollywood.

viernes, abril 18, 2008

El rito


El rito

El rito sacrificatorio.


Muchas religiones conocen el concepto de sacrificio. En el catolicismo, el sacrificio tomó una forma muy simbólica: el pan y el vino representan el cuerpo y la sangre del Cristo. El vodú conoce formas "suaves" de sacrificios: ofrendas de joyas, de bebidas al espíritu alegado, para atraer sus favores o protegerse de su cólera. Algunos espíritus reclaman sacrificios de animales. Eso va de la paloma o la gallina hasta el buey.

La comunión del fiel con el espíritu por medio del consumo del objeto del sacrificio puede chocar al espectador exterior. Para el fiel, el teólogo o el etnólogo, esta participación-comunión en el espíritu es con todo lleno de sentido.


Los supuestos sacrificios humanos prestados al vodú son el hecho de escritores en mal de sensacionalismo o realizadores de películas de serie B. No se excluye que sin embargo se hayan cometido asesinatos aquí o allí ocultándose bajo el abrigo del vodú. Pero eso está incluido aún más en la justicia penal que del análisis religioso.



El solapado por el espíritu

Los espíritus se manifiestan (epifanía) en las ceremonias o servicios organizados por el hougan(el sacerdote vodú) o el mambo(sacerdotisa vodú). Puede suceder que un espíritu se manifiesta mientras que su presencia no se espera ni incluso deseada. El celebrante conoce entonces el ritual que debe observarse para obtener la salida del inoportuno sin herirlo.

Existen varios elementos espectaculares en el vodú. Citemos las danzas, la ceremonia del sacrificio, la prueba del fuego. El más impresionante, no obstante, sigue siendo la toma de posesión de una persona de la asistencia por el espíritu.

Este último se personifica hasta cierto punto en la persona elegida: "la monta". Típicamente, la propia persona montada no es ya: es el espíritu. Habla como él, a veces en lenguas desconocidas para una persona a menudo analfabeta. Reclama los objetos o los rituales que caracterizan el espíritu. Expresa los deseos, las voluntades. La toma de posesión se termina a menudo por el trance al cual la persona manifiesta una fuerza sobrehumana. Luego, pasa por una fase inconsciente de dónde ella sale teniendo al parecer ningún recuerdo de lo que pasó. Los antropólogos que examinaron el fenómeno no se apresuran solucionar estos casos tratándolos de histeria.

El mito y la realidad


El mito y realidad

El Vodú, como fenómeno cultural - religioso, ha sufrido mucho del sensacionalismo que ha marcado demasiado a menudo el modo en el que fue presentado al gran público. El sensacionalismo, a su vez, tiene probablemente algo que ver con el miedo.

El tiempo de la esclavitud en Santo Domingo, el colón que imponía su dominación deshumanizante al esclavo tenía todas las razones para tener miedo de los poderes ocultos, que con razón o sin ella, atribuía al Vodú.

Bautizado contra su grado y ataviado con un nombre cristiano, el esclavo tenía la interdicción de persistir en sus creencias tradicionales y de practicar los ritos religiosos de sus antepasados. Si él pretende resistir contra esta alienación, podía hacerlo sólo de manera escondida, como los primeros cristianos en la época de las catacumbas. Las ceremonias de vodú se efectuaban por la noche, en lugares retirados en el fondo de los bosques.

Los ecos que llegaban al colón, por rumor o por el sonido de los tambores, podían sólo alimentar a él el miedo que estas ceremonias nocturnas esconden, de hecho, tentativas de sedición y de rebeliones. En esto, él tenía razón: la rebelión de los esclavos y la lucha por la independencia haitiana nacieron del ambiente de las ceremonias de vodú y bajo la conducta de los “hougan”, los sacerdotes de vodú.

El temor inspirado por el vodú tiene todavía otro origen que tiende la dificultad de trazar una frontera nítida entre religión y magia. Toda religión implica el riesgo de deslizamiento en prácticas de tipo mágico que tiende a utilizar la divinidad en lugar de rendirle simplemente un culto. En Santo Domingo y todavía hoy, el sacerdote (hougan) o la sacerdotisa (mambo) vodú debe desmarcarse del brujo (bòkò), aquello de quien se dice que se sirve de ambas manos, es decir que él se dirige tanto a los poderes del bien como a los del mal, mientras que el ministro del culto vodú está únicamente en el servicio de los poderes del bien.

El sensacionalismo que rodea el Vodú todavía hoy, revela tal vez a etnocentrismo de los que propagan esta visión. Presentando a Vodú como una religión inferior e incluso demoníaca, menosprecia al mismo tiempo sus adeptos. Si se quiere mirar bien al Vodú con la mirada fría del etnólogo o del sociólogo, descubriremos allí un fenómeno cultural-religioso complejo y coherente que escapa por muchos lados de los esquemas reductores.

jueves, abril 17, 2008

Origen del vodu

Origen del vodú

El término vodú, en las lenguas Ewe y Fon del Dahomey (actual república de Benín), significa espíritu, divinidad. Si los elementos africanos de vodú provienen de diferentes regiones, los historiadores se ponen de acuerdo a decir que sus principales componentes vienen de Benín y de Nigeria. Este substrato de Benín se reveló suficientemente fuerte para integrar otros elementos que provenían de las diferentes regiones de origen de los esclavos a lo largo del período de la trata de negros.

miércoles, abril 16, 2008

Los Lwases

Los Loas

Los espíritus intermedios - los loas



Si Dios no es el ordenador de la marcha diaria del universo y la relación con los seres humanos, es que dejó este trabajo a estos espíritus subalternos y mediadores quienes son los loas. Son estos lwases, familiares al practicante, que son objeto de cultos, intercesiones, sacrificios, más precisa y concretamente de "servicios", en la lengua del practicante. ¿Estos espíritus intermedios son divinidades en sentido estricto? Una respuesta afirmativa a esta cuestión sería contradecir la tesis del monoteísmo anteriormente mencionado. Viviane Pâques responde de la siguiente manera a la cuestión: "El problema: ¿Dios o dioses? recibe... una respuesta bastante clara: no hay, antológicamente, que un único Dios creador, sino se puede tomar sobre él distintas perspectivas que traen la masa de los creyentes aún poco evolucionados a tratar esos aspectos de Dios como hipóstasis o como figuras antropomórficas. Pero no hay ningún corte entre la esencia divina y las personificaciones que lo manifiestan”.

Estas personificaciones o representantes del Dios supremo son numerosos a través de la pintura haitiana. El panteón vodú reconoce dos jerarquías principales o dos grandes familias de loas:

1. - Los loas rada, de origen africano.

Pasan por ser espíritus más bien benévolos, a que se ofrece un "servicio" para conciliarse su buena gracia o evitar sus iras o sus mezquindades, la mentalidad de los loas de vodú presentando a mi juicio un paralelismo bastante sorprendente con la de los dioses del panteón griego. Él más importante entre los loas rada es seguramente Legba o papá Legba.

Es obligatoriamente el primer loa alegado y honrado al principio de todo servicio, porque es él que detiene las llaves que permiten comunicar con el mundo de los espíritus. Es decir, sin su autorización previa, ningún otro espíritu puede manifestarse en el marco de una ceremonia. Legba, a menudo, está representado en forma de un pequeño viejo, una bolsa sobre la espalda, una pipa en la boca. Una llave es otro de estos símbolos, lo que explica también que, a veces, esté representado bajo las características de San Pedro o bajo las de Lázaro. Otro símbolo: muletas, los colores amarillos y marrones.

Otro espíritu rada muy popular y especialmente benévolo es “Dambala”, fuente de paz y tranquilidad, a menudo representado en forma de una serpiente, y cuyo símbolo es el color blanco. Tiene dos esposas: Aïda-Ouèdo, representada por el arco iris, y Erzulie, el espíritu que simboliza la belleza, la seducción, el arte, la sensualidad. Probablemente el espíritu más popular del vodú; ella es, a pesar de su sensualidad, virgen en sentido místico del término, y a menudo está representada bajo las características de la Virgen María. Sus colores preferidos son la rosa y el azul. Citan aún, entre los espíritus importantes de la familia rada, Ogoun Feray, lwa herrero y guerrero, el equivalente del Zeus de los Griegos. Es supuesto haber inspirado la idea de independencia a los esclavos. Está representado bajo las características Saint-Jacques-le-Majeur(santiago-el-mayor), o bajo las de San Patrick expulsando a las serpientes de Irlanda. Sus símbolos son el sable y el color rojo.

2. - Los loas petro.

Contrariamente a los loases rada, de origen africano, los loas petro son espíritus indígenas, nacidos en Haití en el contexto de la esclavitud y la resistencia a la opresión. Esta contextualización es importante para comprender el carácter violento y peligroso asignado o atribuido habitualmente a los loases petro. Los principales espíritus del rito rada tienen su alter ego en el rito petro, pero estos últimos, lejos de ser benévolo y fiable, son a menudo maléficos, incontrolables, implicados en la magia negra.


Se toma un riesgo enorme de alegarlos y servirles con el fin de obtener una repercusión, arranque utilitario. Es la razón por la que un 95% de los practicantes son de rito rada y solamente 5% se arriesgan a flirtear con el rito petro. Sin embargo es a menudo a través de las imágenes y prácticas que dependen del rito petro que el cine y la literatura sensacionales presentan habitualmente el vodú a los no-iniciados.

Lo más temible de los espíritus del rito petro es Baron Samedi (Barón Sábado), el espíritu de la muerte, el dueño de los cementerios. Sus símbolos son el sombrero alta-forma y los colores negro y púrpura. Es el jefe de los “Gede”, de los espíritus macabros y picarescos, teniendo como símbolos una cruz negra, un cadáver y los mismos colores que su dueño Barón Sábado.
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“Kalfu”, otro espíritu Petro, es el corresponsal de Legba. Controla las encrucijadas de los caminos, para significar simbólicamente que controla las fuerzas del mal, la magia negra, la brujería. Tiene por símbolo la luna y los colores rojo, blanco y negro.

No es cuestión aquí de censar toda la panoplia de los espíritus más o menos importantes del vodú. Se puede encontrar sobre el site(sitio): www.haiticentral.com una lista detallada de estos espíritus y colores que los simbolizan. Lo importante es retener que estos múltiples espíritus del panteón vodú constituyen una fuente de inspiración privilegiada para los pintores haitianos.

Sin embargo, teniendo en cuenta de las circunstancias concretas del encuentro entre el cristianismo y las creencias religiosas de los esclavos que desembarcan en Haití, es imposible distinguir radicalmente entre el Gran Maître (Gran Amo) del vodú y el Dios cristiano por una parte, entre los lwases y los santos del catolicismo por otra parte. Bautizado de fuerza, obligado de mostrar las señales exteriores de la lealtad a la religión católica, el esclavo vodú desarrolló una táctica que consistía en salvaguardar su libertad de creencia asimilando el cristianismo, practicando así una especie de (cimarrón aje) cultural que no tiene mucho que ver con el sincretismo que algunos creen ver en el vodú. Esta asimilación es tanto más fácil para el practicante ya que el vudú no tiene nada de una religión misionero o sectario. Para él, poco importa el intermediario a quien se rinde un culto y la forma poco se importa del culto: todo lleva, en cualquier caso, al Gran Maître (Gran Amo) que es único.

El concepto de guerra de las religiones es increíble para el practicante vodú y él no ve ninguna contradicción a ser practicante vodú simultáneamente y católico por ejemplo. El sacerdote vodú fomenta sus fieles a practicar el cristianismo, a recibir los sacramentos. Las grandes fiestas católicas coinciden con grandes momentos de la liturgia vdú. Rezos cristianos u objetos de culto cristianos encuentran su lugar a la sombra de los hounfò.

Lahennec Hurbon explica que, en el espíritu del practicante, "Dios aparece como la llave de bóveda que subtiende todo el sistema de espíritus y todas las prácticas de vodú." Es el creador de los espíritus, y santos católicos correspondientes, y a este respecto, él puede ser difícilmente distinguido del Dios del catolicismo, en la medida en que éste todavía ha estado presente en la predicación, en el catecismo, en los cánticos y los rezos como el creador del universo, el creador de los ángeles y santos encargados a los humanos como sus guardianes y protectores". Así pues, no son sólo consideraciones tácticas que explican esta capacidad asimilativa del vodú. Se presenta por otra parte como una cierta de religión de matriciales, suficientemente englobando, abierta y poco sectaria para estar en condiciones de asimilar categorías de cualquier otro sistema religioso. Es al menos la tesis que formulo y que sería necesario naturalmente apoyar aún más.

En definitiva, para el practicante, Dios no es una entidad aislable, desmontable, recortable del conjunto del sistema cósmico que lo engloba. El universo entero y sus componentes manifiestan la potencia divina, a menudo bajo una forma simbólica que la pintura está en condiciones de traducir. Desde su más blanda infancia, el practicante, el pintor-vodú en particular, integró progresiva e inconscientemente este simbolismo a su personalidad y lo expresa naturalmente a través de su producción artesanal, artística, cultural u otra. Por tanto, un cuadro al parecer profano para uno no-practicante vodú puede ser descifrado en términos religiosos por uno practicante vodú.

Una religión


Una religión

1-Más que una religión

El 4 de abril de 2003, el Presidente Jean Bertrand Aristide firmó un decreto que instituye el vodú como religión a por entera.

El vodú no es una religión solamente. Es al mismo tiempo filosofía y un arte de vida que impregna toda la vida del adherente desde que se levanta en la mañana hasta que se acuesta en la noche, y en todos los momentos importantes de la vida. El vodú marca profundamente la mentalidad haitiana.

Inspira la cultura popular: la danza, la pintura, los ritmos y los cantos populares, los cuentos, los rituales de la vida diaria vinculados por ejemplo a las sementeras, a la cosecha, al nacimiento, a la muerte etc.

Cuando se encuentra en presencia de un fenómeno si complejo y tan importante para la vida de un pueblo, vale la pena tomar el tiempo para intentar entender lo que está en juego, distanciándose del falso conocimiento proporcionado por los prejuicios y los esquemas reductores. Aunque este último planteamiento es más fácil y más asegurando.

En cuanto se llega a superar el límite máximo de los prejuicios para abordar el fenómeno vudú, se descubren mundos de significados. Penetra la historia y la cultura del pueblo haitiano, a la manera en que el cemento contribuye a la existencia de la pared. No se podría emprender ningún cambio significativo de y en de la sociedad haitiana limitándose a pasar a pies adjuntados sobre este fenómeno, como si fuera poco importante.

Está permitido tener valoraciones diferentes, o incluso divergentes sobre las funciones que ejerce el vodú en la sociedad haitiana, pero no es al ignorar un fenómeno que se le impedirá existir y ejercer efectos. Es útil recordar aquí el punto de vista del sociólogo Thomas Merton, un clásico del análisis funcional, para quien un mismo fenómeno social puede a la vez ejercer:

· funciones y disfunciones,
· manifiestos o latentes,
· para todo o solamente una parte de una formación social.

Como esbozo el debate sobre esta cuestión, se puede afirmar que el vodú ejerció ciertamente una función de lugar de recurso e integración social para los esclavos de la isla Santo Domingo (Rep. dominicana y Rep. haitiana). Él ha jugado un papel reconocido por los historiadores en el desencadenamiento de la guerra de independencia. Para pasar del plan sociológico al psicológico, he aquí el testimonio de Jean Léonard, un estudiante haitiano en los EE.UU, en una carta dirigida a su madre en Haití poco después de que había adoptado el vudú: "Lo dije más bien que me sentía solo y enajenado, pero la soledad se reabsorbió desde hace poco. Hace dos meses, no podía ya con ella. Pero ahora, desde que he descubierto los lwases, encontré un poco de paz”. Al contrario, las fuerzas atribuidas al vodú y a sus dignatarios pueden ejercer efectos que enajenan la personalidad, dar lugar a manipulaciones por políticos o dignatarios del vodú, agotar los recursos económicos de los practicantes o de ser la causa conflictos y hechos reprensibles entre miembros de las comunidades haitianas.

2-Dios en el vodú y la pintura haitiana

Hablar de la representación de Dios en el vodú y la pintura haitiana no es una tarea fácil. El vudú, como fenómeno cultural-religioso, es de una complejidad que descalifica de golpe toda explicación simplista y reductora que se habría que intentar aplicar sobre él. La idea que el adepto al vodú se hace de Dios manifiesta esta complejidad, y el observador de vodú, demasiado reductor o demasiado apretado de juzgar, corre el riesgo de ver a Dios allí donde no está o al contrario, de no descubrir allí donde se esconde. Voy a intentar brevemente darles algunas claves que le permiten irse al descubrimiento de Dios a través de la pintura haitiana. Asegúrense: mi intención no es de convertirle a usted, no siendo yo mismo ni practicante, ni creyente del vodú. Sólo soy un observador, pero un observador apasionado de un fenómeno apasionante. Partamos pues, si lo quieren, al descubrimiento de unas facetas de este fenómeno.

3-El adepto del vodú cree en un Dios único y supremo

La sociedad haitiana se constituyó históricamente fusionando diferentes elementos étnicos y culturales que provenían de diferentes regiones de África, en particular de las áreas culturales fon (Dahomey, Benigno el actual) y yoruba (Nigeria). La palabra vodú deriva él mismo del término “vodoun” que significa divinidad en lengua ehvé y fon. Entonces estas mismas religiones africanas son monoteístas, así como lo atestigua Lahennec Hurbon, teólogo y antropólogo haitiano en su obra "Dieu dans le vaudou Haitien" (Dios en el vodú haitiano): La creencia en un Dios supremo estaba ya presente en las religiones africanas y…el adepto del vodú se reclama netamente del monoteísmo".

Este dios único, que el adepto de vodú llama Bondye(Dios Bueno) o a Granmèt(el Gran Amo), es considerado como el Creador de toda cosa, el primer principio del universo. Sin embargo, para el adepto, este dios supremo es concebido como muy alejado del mundo de los seres humanos. Es el creador, pero no es el ordenador ni el regidor de la marcha diaria del mundo. Es respetado, invocado, pero no es objeto de un culto particular. El dios distante y poco familiar, ausente de los asuntos diarios del ser humano, hace sólo raramente el objeto de una iconografía.

Una de las representaciones raras y pictóricas que se conozca de él en la pintura haitiana es un aceite sobre cartón titulado "Le Grand Maître” (El Gran Amo) del pintor y el sacerdote vodú Hector Hyppolite (1894-1948). El Gran Amo es representado bajo los rasgos de un monarca poderoso dotado de tres ojos y dos narices, flanqueado de dos acólitos y tenido entre sus manos una lámpara eterna.

Intenté entreabrirles una de las puertas que daban sobre este mundo misterioso. Les deseo explorarlo a mi manera, haciendo quizá descubrimientos interesantes, sin prejuicio ni proselitismo.

sábado, abril 21, 2007

w**Bibliografía

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lunes, abril 24, 2006

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La ceremonia del "Bois Caiman" en la noche del 14 de agosto de 1791.



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